sábado, 21 de diciembre de 2013

EN GAMARRA MAYOR













RECORDANDO AL OBISPO GAMARRA (1561-1626)









miércoles, 18 de diciembre de 2013

HA MUERTO AROCENA

UN GRAN FOTÓGRAFO
FALLECIÓ EL 16 DE DICIEMBRE DE 2013

martes, 17 de diciembre de 2013

EXPOSICIÓN EN LA CASA DEL CORDÓN

La Casa del Cordón muestra piezas de patrimonio de Caja Vital
La Casa del Cordón, sede actual de la Obra Social de Caja Vital, acoge una extraordinaria muestra con piezas del patrimonio mueble de esta entidad. La exposición reúne muebles de interés artí­stico, pinturas y esculturas antiguas, fuentes circulares de latón también conocidas como platos limosneros y cerámicas de muy diversa procedencia.

La colección de mobiliario popular vasco que posee Caja Vital es sólo comparable a las del Museo de San Telmo de San Sebastián y al Museo Vasco de Baiona. En la muestra se podrá ver un nutrido repertorio de muebles del paí­s entre los que destacan las kutxak, las arcas tradicionales y representativas de las viviendas populares vascas. Hay ornamentadas, sin motivos decorativos como las de granero, o la conocida como arca de misericordia destinada a recoger el grano para socorro de las necesidades de los feligreses en las parroquias de las aldeas alavesas. Asimismo, se podrán ver escaños de hogar existentes hasta hace pocos años en casi todas las cocinas vascas, esos bancos alargados con brazos y alto respaldo dispuestos para separar un espacio más recogido junto a la chimenea, y sillones fraileros, que datan de los siglos XVII y XVIII.

En lo que hace referencia a la escultura, la Casa del Cordón acoge piezas de notable interés y significación. Así­ por ejemplo, se han incluido varias tallas de bulto redondo, proporcionadas en sus tres dimensiones, y relieves en madera policromada. Estilí­stica y cronológicamente las más antiguas son góticas tardías, como una Piedad hispano-flamenca del último momento del estilo y una talla popular de San Cosme, de análoga cronología y de carácter más antiguo. El renacimiento pleno está representado por una figura ecuestre del apóstol Santiago. Siguiendo la evolución de los estilos artí­sticos el manierismo romanista se encuentra en cuatro relieves con las figuras de los evangelistas. El barroquismo pleno está representado por dos imágenes de San Miguel Arcángel.

La procedencia de las pinturas del fondo antiguo del patrimonio de Caja Vital es análoga a la del de esculturas. En general son manifestaciones de segundo orden, en su mayoría anónimas, arte modesto que encierra valores iconográficos e iconológicos. Entre las elegidas para la muestra predominan las de contenido religioso. Destacan el Tríptico de la Sagrada Familia y San Juanito, y una Inmaculada Concepción de mediados del barroco temprano. Igualmente, se puede contemplar un retrato de Felipe V y su escudo de armas reales atribuido a Miguel Jacinto Meléndez, pintor importante de la escuela madrileña que cultivó la pintura en la tradición del pleno barroco. Además, hay dos bodegones de estilo barroco naturalista y de la primera mitad del siglo XVII.

La muestra se completa con una importante colección de fuentes circulares de latón de posible fabricación alemana de finales del siglo XV y principios del XVI. Conocidas como platos limosneros o petitorios, debido a su uso en las iglesias para la colecta, muchos llevan un agujero en el centro para acoplar una imagen religiosa. Algunos incluso han sido aprovechados como portalámparas.

Los visitantes podrán disfrutar además con un conjunto de cerámicas de orí­genes, formas y técnicas diferentes, siendo el denominador común su carácter popular. Las más antiguas se remontan a principios del siglo XVII. Hay alfarería de procedencia vasca, de Castilla y León, tinajas de Aragón, un lebrillo utilizado en las matanzas de Triana (Sevilla), piezas de Talavera de la Reina (Toledo) o de la Comunidad Valenciana.

domingo, 8 de diciembre de 2013

ANTIGUA ESTACIÓN DE AUTOBUSES



EL PRÓXIMO AÑO, NUEVA ESTACIÓN DE AUTOBUSES







domingo, 1 de diciembre de 2013

LA PISQUIS

De "La Pisquis" o "Piski" recoge Pio Baroja en una de sus novelas la siguiente copla:
""La Piski", la peinadora,
con la excusa de peinar,
le da citas al Velero
y se van a pasear.
Se suben por los Arquillos
y bajan por San Miguel;
una vuelta a "La Florida",
y luego van al café.
El Velero pide leche,
la "Piski" pide café,
y el pobrecito Velero
comprometido se vé".

EL TREN EN 1865

La estación del tren en Vitoria se construyó en 1856.
José Selgas Carrasco en un curioso libro de memorias comenta que de Madrid a Vitoria había cien leguas de distancia que por medio del ferrocarril se recorrían en diecisiete horas. En su opinión, se trataba de alargar el tiempo o acortar el espacio, y se verificaba por medio de un "monstruo de cien ruedas que sale rugiendo y se lanza ciego, saltando unas veces por encima de los abismos, que parecen que se cierran para que pase, hundiéndose otras en el seno de las montañas, cuyas rocas parecen que se abren al sentirlo, dejando siempre en pos de sí la ráfaga fugitiva del humo de su respiración ardiente"
El viajero encerrado en uno de aquellos recios vagones que formaban los anillos de la inmensa serpiente que describiera Selgas, quedaba entregado a la voluntad ciega de la fuerza bruta, "que arrastra un cordón de coches obedientes, prontos a hacerse mil pedazos al menor capricho de la formidable máquina, prontos a precipitarse en un abismo a la menor debilidad de cualquier puente". Más adelante, señala como la tierra huía espantada, y el horizonte lleno de curiosidad "sigue sosegadamente la dirección del tren, como si dijera: vamos a ver en qué para esto".
En estos apuntes de 1865, Selgas describe su paseo por las "calles anchas y limpias" de Vitoria, donde al escuchar hablar a los gasteiztarras, oir sus gritos, sus disputas, sus conversaciones, muy gratamente sorprendido, confiesa: " y no ha llegado todavía a mis oídos ni una blasfemía, ni una palabra indecente, ni siquiera indecorosa". Después de escribir sobre los edificios y los hermosos paseos, afirma que Vitoria "tiene muchas cosas notables que visitar", y un pueblo "modelo de buenas costumbres, tratable, respetuoso, fino y serio".
Información sacada de un artículo de Angel Martínez Salazar

martes, 26 de noviembre de 2013

MATEO MÚGICA, OBISPO DESCONCERTANTE

La derecha vasca no le perdonó las simpatías hacia el nacionalismo vasco puestas de manifiesto en la campaña preparatoria de las elecciones de febrero de 1936. Y no paró hasta conseguir que el Vaticano le hiciera abandonar su diócesis, trasladándole a Roma.
Pero cuando estalla la sublevación parece totalmente entregado a los falangistas. No sólo firmó  la pastoral del obispo de Pamplona, el baracaldés Olaechea, sino que describe su actividad de aquellos días en estos términos: "Hago cuanto puedo por apoyar el esfuerzo redentor del ejército español. He prestado 120 colchones, y 120 mantas del seminario al Gobernador militar de la plaza. He dado 2000 duros para gastos. Mil pesetas más a los falangistas de aquí. Ahora, a imitación de Pamplona, y de acuerdo con mi cabildo, contribuiremos de nuevo con alguna cantidad respetable. Cada vez que los requetes van al frente, suben a palacio a recibir mi bendición y a oir breves palabras patrióticas mías. Entronicé anteayer el Sagrado Corazón en el domicilio de los falangistas, etc."
Ya en el exilio cambió radicalmente la actitud del obispo Múgica. Dirigió varios memoriales a la Santa Sede, defendiendo a los sacerdotes de su diócesis, condenando a los sublevados de la guerra civil y elogiando las posiciones del Partido Nacionalista Vasco. En 1945 escribió una carta a don José Miguel de Barandiaran, titulada "Imperativos de mi conciencia", insistiendo en los mismos conceptos. Como explicación de tan extraño comportamiento, alegó el señor obispo su desconocimiento de la situación, del que fue saliendo durante su permanencia lejos de su diócesis.
Pero generalmente, han solido ser los prelados la gente mejor informada en nuestro país. El hecho de tener uno o más centenares de párrocos que les han dado cuenta constante de la situación en cada núcleo de población, ha hecho que los obispos dispongan siempre de información de primera mano. Cabe pues sospechar que la verdadera causa del cambio de ideas de monseñor Múgica, estaba también en el resentimiento contra los que tan mal le habían tratado. Primero le echaron de Vitoria y luego, sin contar para nada con su opinión, le arrebataron su sede episcopal.
Apuntes sacados del libro de Adolfo Careaga "El reto separatista" Ediciones "Unidad Vizcaína" 1993
 
ga.js