martes, 21 de agosto de 2012

PARAHISTORIAS DE VITORIA

En esta entrada espero la colaboración de todos en los comentarios, y siempre hay que escribir de personajes de Gasteiz que esten muertos.
Se comenta que la Marquesa de Montehermoso fue amante de José Bonaparte (Pepe Botella)
Se dice que Linacero tenía el pene más grande de Vitoria y que media 25 monedas
De Alfredo Donnay se dice que llevaba sus amantes a casa y que en sus últimos años era un viejo verde y tocaba las tetas a las enfermeras.
¡Se abren los comentarios!
¡Aupa!

sábado, 21 de julio de 2012

BEATO TOMÁS DE ZUMÁRRAGA

HIMNO AL BEATO
Cantemos al campeón que por el mundo
derramó la semilla del amor;
cantémosle y resuenen nuestros cantos
en ecos de entusiasta y firme voz
por los yermos que ayer fueron eriales
y hoy son bosques con ricos manantiales,
porque el apóstol predicó allí a Dios.

Había en el Japón muchas tinieblas
y brillaba en Vitoria mucha luz;
en Vitoria vivía un nazareno
y había en el Japón una gran cruz.
Ganoso de hacer día de la noche
el Faro echó sus rayos al Japón
y con ellos marchóse el nazareno
porque la sombra de una Cruz miró.
Bien pronto de la noche hizo penumbra
tras rudo combatir la brava luz,
pero pronto también el Nazareno
fué un cadáver colgado de la cruz.

Cantemos al campeón que por el mundo
derramó la semilla del amor;
cantémosle y resuenen nuestros cantos
en ecos de entusiasta y firme voz
por los yermos que ayer fueron eiales
y hoy son bosques con ricos manantiales,
porque el apóstol predicó allí a Dios.

Paladín de la fe de Jesucristo
cedías al impulso de tu Dios;
Él lo quiso y siguiendo su mandato
cambiaste tu Vitoria por Japón.
Vas a luchar, Tomás, por las doctrinas
que son tus esperanzas y tu fe...
Con la Cruz y el Rosario por emblema
te arrojas los nipones a vener
y venciste, esforzado misionero,
con la ayuda del cielo y tu tesón;
tu cuerpo derrumbóse en el martirio,
pero enhiesto quedóse tu pendón.

Cantemos al campeón que por el mundo
derramó la semilla del amor;
cantémosle y resuenen nuestros cantos
en ecos de entusiaste y firme voz
por los yermos que ayer fueron eriales
y hoy son bosques con ricos manatiales,
porque el apóstol predicó allí a Dios.

Sacado del libro "Vitorianos ilustres" de José Martínez de Marigorta y Ortiz de Zárate

martes, 10 de julio de 2012

TOREO ALAVÉS

Los "charlots" vitorianos y otros toreros de aquí
Artículo publicado por el recordado VENANCIO DEL VAL en el periódico El Correo Español- El Pueblo Vasco, en los años 70, rememorando a los nombres propios que había dado el toreo alavés hasta aquellas fechas.
En distintas épocas han sido conocidos algunos toreros vitorianos y alaveses de más o menos fama. Toreros serios, toreros menos serios y toreros cómicos.
LOS "CHARLOTS"
La primera cuadrilla cómica apareció al poco tiempo de haberse dado a conocer la del levantino Carmelo Tusquellas, remedando al cine que, junto con Rafael Dutrus "Llapisera" y sus botones, antecedieron a las actuales cuadrillas que tratan de imitarles. La vitoriana la formaron tres tipos muy conocidos y populares y, claro es, qué también buenos aficionados: José Huici, "el Jeringa" (muerto tragicamente en un bar de la calle Nueva Dentro), Manuel Martínez de Zuazo "el Tripas" y José Presa, "Presita", el pintor. Era eso por los años 20.
Algunos años después apareció otra cuadrilla que la formaban José Sáez, Eleuterio Suso Navarro "el Tinajas" y Norberto Resa "Cabezarrota".
Ultimamente, ya por los años 40, de manera circunstancial, y dentro de "El Empastre Vitoriano", que dirigió Ernesto Castaños, "Cairéles", formó esta cuadrilla como "Llapisera", acompañado de otros dos que imitaban a Charlot y al "Botones".
Tenemos también referencia de otra cuadrilla bufa que la constituyeron Bernardo Baldeón y otros dos llamados Serapio y Matías.
Además de aquella otra que, con el nombre de "Los Hermanos Marx" constituyeron para la segunda becerrada del "día del Blusa", el año 1946, Felipe Cortés, "Remache", Antonio Ramos y Ángel Hernández, "el Quele, a los que acompañó la actuación de "el Sopo". En alguna otra ocasión intervino Ricardo Arocena, que desde entonces conservaba el sobrenombre de "Tonmix".
TOREROS VITORIANOS
Pero aquí, en Vitoria, y en la provincia, ha habido también toreros serios, y hasta buenos, que vamos a enumerar, Manolo Quejana compuso un pasodoble de carácter taurino en el que, titulado "Los toreros vitorianos", se cita a varios de ellos.
Conocimos a Julián Fernández "Finito de Vitoria", que vivíaen la calle de Los Fueros. Toreaba por los años 20 y anteriores. En 1921 formó la cuadrilla titulada "Juvenil Vitoriana", con Valentín Puente, "Alavesito". Con el primero iban de banderilleros Blas Valdivielso, "Minuto", y Miguel Rodríguez. Con el otro, Isidoro Pérez de Arenaza "Zorrilla", que solía alternar frecuentemente con "Minuto", y Jesús Puente. Como apoderado, representante y sobresaliente les acompañaba el que fue popular agente comercial, Alfredo Gómez Salcedo.
Otros fueron Fernando y Ricardo Calle, habiendo destacado principalmente el primero, que era zapatero de oficio. Fue excelente banderillero. Toreó durante 16 años desde sus 19. El otro ebanista, fue bastante bueno.
Santos Ruiz de Trocóniz fue el que coleó al toro "Arbolario" cuando éste salió al tendido en los primeros años de la Plaza de Toros. Toreaba bien de capa, era buen retahilero y peor muletero y estoqueador Ejerció el toreo por espacio de 20 años.
También conocimos a los Hermanos Justo y Rafael García, distinguidos por "Los gitanillos de Vitoria" y con los que durante algún tiempo también alternó otro hermano llamado Pablo.
No debiera ser muy bueno "Parrao II" al que un día del año 1909 unos mozalbetes le cortaron "lo único que tenía de torero: la coleta".
Otros toreros vitorianos han sido: Manuel Legaña, Fidel Larrea, "Morenito de Vitoria", Miguel Ullibarri, "Belmonte II", Victor García "Pacorrillo", Teodoro ulnes, Eguiluz, Zalama y, en tiempos más cercanos a los 70, José Luis Llorente.
DOMINGO ZAITEGUI
También hubo un picador vitoriano llamado Domingo Zaitegui. Aparte de Enrique Orive que, aunque baracaldés, se le ha considerado como vitoriano. Modernamente y en tiempos ya alejados ha habido buen número de vitorianos que se ensayaron en los ruedos, habiendo tomado parte en diversos festivales, pudiendo citar a Luis Barrera, "Barrerita", no mencionando a otros que no alcanzaron la profesionalidad. Si hacemos referencia a Manuel Cámara y a Segundo Arana, igualmente "vitorianizados.
TOREROS ALAVESES
Entre los toreros de esta tierra sobresalen por su categoría Tomás Mazantini, de Llodio, hermano del más famoso torero Luis; Antonio Pérez, "Ostión", de Laguardia, excelente banderillero de la cuadrilla de "Lagartijo" y sus paisanos Cecilio Isasi "El Alavés" y el picador Alcarraz.
Por tener, hasta una rejoneadora, que actuaba hasta mediados  del siglo XIX: Atanasia Marco Berricoechea. Y ahora (en los 70) Maite Aldazábal.
Sacado de EL PENSAMIENTO ALAVES EDICIÓN ESPECIAL CENTROS SOCIOCULTURALES DE MAYORES Vitoria-Gasteiz 31 de mayo de 2007
Sobre el novillero "El Sputnik" mirar en http://vitoriano-gasteiztarra.blogspot.com/

sábado, 30 de junio de 2012

RICARDO III EN ALAVA O LA PUBLICIDAD EN EL SIGLO XIV

La suerte de los reyes vencidos no debía ser envidiable. Shakespeare nos presenta a Ricardo III de Inglaterra, después de la batalla de Bosworth, gritando desesperadamente: "¡Un caballo, un caballo, mi reino por un caballo!". No lo consiguió y fue muerto por su pariente el Conde de Richmond, primer rey de la casa de Tudor.
Si Ricardo III hubiera vivido un siglo antes, y sobre todo si hubiera reinado en Alava, tal vez habría salvado la vida y el reino, porque los alaveses del siglo XIV se habian especializado en una actividad tan singular como proporcionar caballos al rey después de una derrota. Al parecer, dos reyes de Castilla, Enrique II y su hijo Juan I, debieron su salvación al sacrificio de dos hidalgos alaveses, Ruy Fernández de Gaona y Pedro González de Mendoza. Un sacrificio bien recompensado, pero no con un reino, como prometía Ricardo III.
El primer suceso tuvo lugar en 1368, después de la desastrosa batalla de Nájera, en la que Pedro El Cruel, ayudado por el Príncipe Negro, derrotó completamente a su hermano. Gaona cedió su caballo a don Enrique, que gracias a él pudo llegar a Aragón y desde allí a Francia, sirviéndole de guía don Pedro de Luna, el futuro Antipapa.
Parecía que la batalla de Nájera había resuelto definitivamente el pleito dinástico, pero los errores de don Pedro fueron tan graves que dos años después perdía el reino y la vida, tras la batalla de Montiel. En 1370, el nuevo rey recompensaba a Gaona, cediéndole algunas propiedades en el Valle de Arana. Probablemente merecía mucho más. Había salvado a su Señor de una muerte segura, no sólo por el carácter de don Pedro, sino porque el objeto declarado de la campaña era la eliminación física del pretendiente. No se puede decir que don Enrique, más tarde llamado el de las Mercedes, fuera precisamente pródigo con Ruy Fernández de Gaona.
Pedro González de Mendoza, hijo de un firmante del Pacto de Arriaga, estaba casado con una hermana del futuro Canciller Ayala. Juntó con él combatió en la batalla de Nájera, donde cayó prisionero, sin mayores consecuencias. Fue nombrado Mayordomo del Infante don Juan y siguió siéndolo después de su ascención al trono, acompañó a Juan I en la expedición a Portugal y murió en la batalla de Aljubarrota. Un romance muy popular narra cómo Mendoza obligó al rey a montar en su propio caballo, para que pudiera escapar.
Si el caballo vos han muerto
subid rey en mi caballo.
Si en pie no podeis tenervos
llegad, subirvos he en brazos
Sin embargo, algunos dudan de la veracidad del romance, ya que es extraño eue el Canciller, en su crónica, olvidara mencionar esa proeza de su cuñado.
Verdadero o falso, en este caso las mercedes reales se acumularon sobre los descendientes de don Pedro. Su hijo fue Almirante Mayor de la Mar y casó con una hija ilegítima del rey, su nieto fue Marqués de Santillana y su biznieto el primer Duque del infantado.
No cabe duda de que los Mendoza tenían un sentido de la publicidad, del que carecían por completo los Gaona.
MANUEL MARIA DE URIARTE ZULUETA
Sacado de los PAPELES DE OPINION LANDAZURI, SOCIEDAD LANDAZURI nº 2 diciembre 1993

miércoles, 30 de mayo de 2012

ALFREDO DONNAY GÓMEZ (Vitoria, 21.01.1894-1.03.1986)

Sus canciones reflejan la vida cotidiana y el paisaje de los alaveses de su tiempo, a partir de esquemas sencillos y letras pegadizas. Tras una breve estancia en Argentina, donde trabajó como ayudante de relojero, regresó a su ciudad natal en 1914. Aficionado a la lectura y, sobre todo, a la poesía, comenzó a componer para las bandas y grupos que animaban las calles durante las fiestas de Carnaval. Los soñadores, Gitanos andaluces, Los Marinos, a finales de los años diez; y, Los Incas o Los Chinos, durante la República eran los nombres de algunas comparsas que tararearon sus canciones: "Somos los Incas/ bastante civilizados/ tanto que la carne humana/ ya no queremos comer;/ pero al llegar a Vitoria/ y contemplar sus mujeres...". Esa afición había cobrado tintes más elaborados a partir de la composición, en 1922, de Desde lejos, conocida por sus primeras estrofas: "Blancas como palomas/ se ven las casas allá en la aldea..."
En 1929 pasó a formar parte de la cuerda de tenores del recién fundado Orfeón Vitoriano, a las ordenes de Joaquín Eseberri Etxegibel. Durante los años treinta publicó Senderos de ilusión, reeditado en 1974. A este librito siguieron otros: Canciones (1942), Nuevas y viejas canciones alavesas (1951) y Mis canciones. Su discografía incluye Voces vascas y Voces y txistus, de la Coral Manuel Iradier, y Arabatik y Arabako Abestiak del grupo Gallur. En 1975 le fue otorgado un "Celedón de Oro". De entre sus más de doscientas composiciones destacan las tituladas: Del Solar Alavés, Viejo Molino, Al barrio de San Martín, La canción de las loinas, Marcha de los montañeros alaveses e Himno del Deportivo Alavés. Fundó el coro La Armonía.
Autodidacta, como tantos trabajadores de su generación, lo fue no sólo en la actividad musical sino también en otra afición, la lectura. Su colección de libros mereció en 1933 el Premio Nacional a la mejor biblioteca de un obrero. Intervino activamente en 1918 en la fundación de la Sociedad del Gremio de la Madera (estaba considerado un reputado barnizador), desde donde dirigió una huelga del sector. En 1920 fundó junto con otros compañeros la sección vitoriana de la otrora importante Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Durante dos años se destacó como dirigente de esta organización anarcosindicalista, siendo habituales sus escritos en el semanario, editado en Bilbao, Solidaridad Obrera. Tras su encarcelamiento debido a la lucha sindical, abandonó la confederación libertaria poco antes de la dictadura de Primo de Rivera. Durante el período democrático (1931-36), participó en los sectores progresistas. Dirigió Caras y caretas.
Bibliografía:
Alavés, J. ""Barrio de San Martín", de Alfredo Donnay" Gasteiz 1973
Canciones de A. Donnay. Caja de Ahorros de Vitoria. Vitoria-Gasteiz 1989
Fraile, M. A. "Los setenta y nueve años de Alfredo Donnay" Norte Express 24-1-1973
Gutiérrez, C. "Fallece Alfredo Donnay, autor de más de doscientos temas populares que cantaron a Alava". El Correo Español, 2-3-1986.
Rivera Blanco, A. La ciudad levítica. Diputación de Álava. Vitoria-Gasteiz, 1992, 489 pp.
Sáenz de Ugarte. J. L. "Alfredo Donnay, el último babazorro" Gasteiz 1986
Sacado del libro "100 alaveses" de Angel Martinez Salazar. Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz 1999
AL BARRIO DE SAN MARTÍN
Letra de Alfredo Donnay           (Marcha)
Tiene Vitoria
mil bellezas que admirar
plazas, jardines y paseos
orgullo de la Ciudad;
templos y calles muy hermosas
y una Florida sin par
y entre los barrios que tiene
hay uno que es popular
San Martíb, barrio de San Martín
con cariño te miro al pasar,
San Martín, barrio de San Martín
cuando voy la Llanada a admirar
eres tú barrio de San Martín
barrio alegre, castizo y popular.
San Martín, lindo barrio alavés
yo quisiera poder en tu seno morar.
Barrio de San Martín
para mí eres el barrio ideal
porque hay nobleza en tí
y mirando a la Llanada estás.
Yo quisiera poder,
en tu seno vivir y soñar,
eres para mi el preferido
y por eso te vengo a cantar.
BLANCAS COMO PALOMAS
Letra de Alfredo Donnay        (Habanera)
Blancas como palomas
se ven las casas allá en la aldea;
salen del campanario
notas de bronce que hasta mi llegan,
aires suaves de mayo
traen a mi mente recordación,
de ti mujer ingrata, de ojos muy bellos
de ti mujer ingrata,
por quien padece mi corazón.
Después cuando la tarde
muere en el occidente
y el sol al acultarse
deja el valle sin luz;
retorno hacia la aldea
pensando en tu hermosura
contemplo tus ventanas
hermosa criatura
me alejo tristemente
pensando sólo en ti.
DEL SOLAR ALAVES
Letra de Alfredo Donnay       (Habanera)
Tiene Vitoria
en su Llanada
bellos parajes
que hacen soñar,
pueblos alegres
montes y valles
donde va el alma
donde va el alma paz a buscar.
Uno de los más bellos
paisajes alaveses
se encuentra en Crispijana
delicioso lugar;
tiene en su bosque el rio
remansos lagunares,
donde riza las aguas
el céfiro al pasar.
Vamos bien mio que allá en el bosque
es más hermosa la soledad
sólo el silencio turban alegres
los pajarillos con su cantar;
vamos bien mio, que junto al rio
yo mis amores te cantaré,
y entre mis brazos feliz amante
como a una diosa te adoraré.
HIMNO AL DEPORTIVO ALAVÉS
Letra de Alfredo Donnay
Bravo equipo albiazul
que resurges potente otra vez
recordando la gloria
de aquel gran Deportivo Alavés;
Vitoria ha puesto en ti
su esperanza y su gran ilusión,
para que llegues a ser
de tu grupo algún día campeón.
Animo pues valiente Deportivo,
ánimo pues con entusiasmo hay que luchar,
para lograr de nuevo aquellos triunfos
que dieron gloria al equipo y la Ciudad;
ánimo pues valiente Deportivo,
poned coraje y nobleza al pelear.
Vitoria entera te aplaude y acompaña
para poder el gran triunfo alcanzar.
VITORIA MÍA
Letra de Alfredo Donnay
Vitoria mía
que al cielo elevas tus torres,
Vitoria de mis amores
que haces al alma soñar;
tus paseos solitarios
tan bellos y evocadores,
sirven para mis dolores
como un lenitivo
que me hace olvidar.
Por tu campiña
fértil y risueña,
va el rio diciendo
su monologar;
y en sus orillas
sueña el alma mía
viendo de las aguas
el lento pasar.

sábado, 12 de mayo de 2012

VITORIA, 21 DE JUNIO DE 1813

VISITAS GUIADAS AL CAMPO DE BATALLA
SABADOS 9, 16 Y 23 DE JUNIO DE 2012
RECORRIDO:
LA PUEBLA DE ARGANZÓN, CASA DE LONGA
JUNDIZ
SUBIJANA DE ALAVA
PUENTE DE MOMARIO Y MARGARITA Y LERMARDA
ZUAZO DE VITORIA

GAMARRA MAYOR
DURANA
ALTO DE SANTA LUCIA
SALIDA: 10 HORAS DE LA CALLE LUIS HEINTZ, JUNTO A LA CATEDRAL NUEVA
LLEGADA: 13,30 AL MISMO LUGAR
PRECIO: 5 EUROS
http://www.viajesbidasoa.com/
RESERVA EN VIAJES BIDASOA,
MONSEÑOR ESTENAGA, 10

TELEFONO 945 25 93 00
PD.: Cuando, en la pelicula "The firefly", la cantante Nina Maria Azara emprende el viaje a Bayona se encuentra con la sorpresa de que cerca de Vitoria, Diego alcanza su carruaje para cortejarla durante el trayecto. Diego comenta que rehusó al duelo con el oficial francés para buscarla y confia en que Nina le dé esperanzas. Uno de los sirvientes de la posada de Vitoria, el Vellocino de Oro, es el contacto que informa a la cantante de la salida del rey Fernando VII de Madrid. Este agente añade que, en Bayona, otro agente español es un vendedor de palomas mensajeras que la reconocerá por la palabra "Vitoria".
Sacada esta postdata del libro "La guerra de la Independencia en el cine y la televisión" de Jesús Maroto de las Heras. CACITEL S.L. 2007

jueves, 3 de mayo de 2012

MUNIA, UNA ALAVESA EN ASTURIAS

Munia fue hija de un individuo llamado Lope (Lopez) y de una hija de Fruela de Cantabria. Nació alrededor del año 745.
Munia se casó con el rey Fruela I de Asturias.
El rey Fruela I la trajo de tierras alavesas para convertirla en su esposa y reina de Asturias, al mismo tiempo que estrechaba las relaciones con Álava.
Tuvo dos hijos: Alfonso II el Casto (760-842) y Jimena.
El cadaver de la reina Munia se encuentra en el Panteón de Reyes de la Catedral de Oviedo.
http://es.wikipedia.org/wiki/Munia_de_Álava
PD. Se sabe muy poco más
ALFONSO II EL CASTO
Después de la mediocridad que suponen Aurelio, Silo, Mauregato y Bermudo en el trono de Asturias, la figura de Alfonso, el hijo de Fruela, brilla en nuestra historia con luz propia y bien justificada durante 51 largos años de buen gobierno en difíciles condiciones. Si Pelayo hace nacer en Covadonga el Reino de Asturias, Alfonso II es quien lo convierte en una realidad tangible, haciéndolo renacer de las cenizas a que lo habian reducido los anteriores monarcas.
Alfonso nació, posiblemente hacia 765 o poco después, en Oviedo, tal y como él nos dice en su Testamento del año 812: "en este solar -Oviedo- en que nací y en que renacido (es decir, bautizado) viví....". Hijo de Fruela I y de la vasca Munia, tenía muy pocos años cuando su padre fue asesinado, por lo que se crió y educó con su tia materna Adosinda, esposa del rey Silo, quien a la muerte de su marido pretendió instalar en el trono a Alfonso en el año 783. Sólo que Mauregato lo echó todo a perder, y le hizo huir a tierras alavesas, de donde procedía su madre, para salvar la vida.
Alfonso II vuelve al trono en 791, cuando Bermudo tiene que abdicar tras la espantosa derrota sufrida en el Burbia, pero no terminan ahí sus problemas, ya que poco más tarde, hacia el 801, es nuevamente apartado del trono y encerrado en el monasterio de Abelania (Ablaña), del que es casi inmediatamente liberado por sus fideles, a los que manda un tal Teudis, o Tioda, cuyo nombre es muy sugeridor en otros campos.
Los primeros años de su reinado son duros, en continuos combates con el pelirrojo y fanático Hixam I, empeñado en destruir el reino asturiano como sea. Entre las campañas del cordobés hay dos que van dirigidas contra el mismo corazón del reino: Oviedo. Son las que se llevan a caboen los años 794 y 795. En la primera de ellas, dirigida por Abd al-Malik ibn Mugait, es totalmente arrasada la ciudad, con los palacios y la basilica levantada por Fruela 30 años antes; pero cuando los musulmanes se retiran, Alfonso les espera en Lutos, en el camino del puerto de la Mesa, donde pierde la vida el propio caudillo musulmán en una emboscada. Al año siguiente, Abd al-Karim ibn Mugait, hermano del anterior, destruye lo que quedaba de Oviedo -si es que quedaba algo-, pero no consigue nada más. A continuación, Alfonso contraataca, y saquea Lisboa en el 798. Y no volverán los moros a pisar nunca más la actual tierra asturiana, y limitarán sus ataques a la comarca fronteriza del valle del Ebro o a Galicia.
Alfonso II rompe también el aislamiento diplomático de Asturias, manteniendo embajadas con Carlomagno; pero su trabajo más importante se centra en el interior del reino. Definitivamente, la capital del Asturorum regnum se establece en Oviedo, ciudad fundada por su padre, y en la que él mismo ha nacido. Sobre las ruinas dejadas por los hermanos ibn Mugait, Alfonso crea una nueva Sede Regia, con la base de los dos símbolos del orden gótico que reinstaura: la iglesia y el palacio. Una nueva y magnífica basílica, consagrada al Salvador del Mundo y a los doce apóstoles, surge sobre las ruinas de la de su padre, profanada por los musulmanes. Y a su lado levanta un espléndido palacio que será el centro en torno al que girará toda su política.
Las crónicas asturianas de la época hacen resaltar esta política de Alfonso II, basada en la restauración en Oviedo de "todo el orden de los godos, como había sido en Toledo", lo que de alguna manera viene a dar una legitimidad política a quien ya la tenía por el derecho de las armas: la Monarquia Asturiana, como heredera y continuadora legítima de los reyes visigodos. Y para ello, el Rey Casto crea en su corte de Oviedo, de nuevo, las instituciones eclesiásticas, políticas y jurídicas del desaparecido Estado visigodo, si bien con las lógicas limitaciones en número y pompa; vuelven los antiguos concilios, las leyes del Liber Iudiciorum, y las reuniones de obispos, para lo que se crea la sede de Oviedo, como primada de las restantes de la España cristiana, cuyos representantes están huidos y refugiados en Asturias en su mayoría.
El renacimiento goticista se hace más palpable en lo cultural y artístico. El latín empleado en su Testamentum del 812 es sorprendentemente clásico para la época, pero aún es más importante la obra artística y arquitectónica, dirigida según parece por uno de los personajes de su Aula Regia llamado Teudis, o Tioda, que podría haber sido quien dirigió el grupo de fideles que habia liberado al rey de su encierro en Ablaña.
Gracias a los afanes de Alfonso II, en Oviedo se construye la gran basílica del Salvador, las iglesias de San Tirso y de Santullano (ésta, fuera de la ciudad entonces), el palacio real -al que adosa una magnífica capilla que hoy es la Cámara Santa-, y en los alrededores de Oviedo levanta nuevos templos como el de San Pedro de Nora o el de Santa María de Bendones. En su propio palacio se da forma a la más maravillosa joya del medievo español: la Cruz de los Angeles, que desde el año 808 se ha incorporado de tal modo a la ciudad de Oviedo, que incluso constituye su escudo heráldico.
El rey Alfonso III, cincuenta años después de la muerte del Rey Casto, diría de él: "Por mucho espacio de tiempo vivió una vida gloriosa, casta, púdica, sobria e inmaculada". Sanchez-Albornoz va más allá, y opina que " su alabada castidad implica una indudable anomalía psicofísica...". En Alfonso II el Casto parece darse un caso claro de misoginia apoyada por motivos religiosos. Es sintomático que el templo que levanta en Santullano esté dedicado a un matrimonio, Julián y Basilisa, que consagró su vida a la virginidad. Es como si buscase en la continencia sexual la paz y la tranquilidad que la vida y la política le habían negado, o como si esa castidad, que mantiene por encima de todo, fuese un rechazo inconsciente contra la brutalidad lúbrica de la época en que le ha tocado vivir y el refinamiento sexual de sus enemigos, los árabes.
Las maravillosas arquitecturas del interior de Santullano nos ponen ante los ojos lo que el Rey Casto debía de considerar una ciudad ideal; lo que es más dificil es saber si es el ideal respecto a su flamante capital ovetense, o por el contrario es la anhelada Ciudad de Dios de que hablaba San Agustín, a la que él pretende tener acceso con su casta y sobria vida. Nunca lo sabremos.
Pero su castidad trajo consigo el inconveniente de la sucesión. Cincuenta años de paz interior estuvieron en un tris de irse por la borda a su muerte, en el año 842, en la busca de un sucesor al trono ovetense.
"Protagonistas de Asturias" Ayalga Ediciones. Salinas (Asturias) 1987
 
ga.js